La caída del Imperio Romano

Estamos en el año 180 d.C. Cómodo acaba de ser nombrado emperador de Roma tras la muerte de su padre Marco Aurelio y tiene que enfrentarse a dos grandes conflictos bélicos que ponen en riesgo la estabilidad del Imperio, el del norte con los bárbaros de Germania y el del este con el Imperio Parto.

El general romano Livio acaba de derrotar a los bárbaros del norte. Además, uno de sus colaboradores, el filósofo griego Timoniades, ha conseguido convencer a los caudillos bárbaros que han sido hechos prisioneros para que se unan al Imperio Romano.

En esta escena Livio, Timoniades y algunos líderes de los bárbaros se presentan ante el Senado y el emperador de Roma para proponer la idea. La integración de los bárbaros en Roma mediante la concesión de la ciudadanía terminaría con la inestabilidad de la frontera norte del Imperio. Además ayudaría de forma decisiva a asegurar la Pax Romana y evitaría que Roma entrara en una decadencia que terminaría con su propia existencia y de la que ya empezaban a darse sus primeras causas.

 

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1 comment

  1. anonimo 21 noviembre, 2015 at 19:01 Responder

    Nada que decir salvo que si, la muerte es lenta y estamos asistiendo a la nuestra.Nos invaden los refugiados mi corazón me dice que les hagamos romanos,lo merecen.Mi temor que aun así moriremos, el cáncer esta dentro,el tratamiento yatrogenico fuera,el enfermo tiene pocas posibilidades.Entre tanto a decir la verdad y a repetirla como hacéis en estos articulos

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